Solos para violín (perdidos), K. 640
ヴォルフガング・アマデウス・モーツァルト作

Los Solos para violín (K. 640) de Mozart son una obra perdida y probablemente de autenticidad dudosa, asociada a sus años de infancia y fechada de manera tentativa en 1766 (con un margen más amplio que se extiende hasta octubre de 1768). No se conserva ninguna partitura, y no es posible describir con seguridad ni la tonalidad ni el contenido musical.
La vida de Mozart en esa época
En 1766, Wolfgang Amadeus Mozart (1756–1791) tenía diez años y acababa de regresar de la larga gira por Europa Occidental que había realizado con su familia entre 1763 y 1766. En los años inmediatamente posteriores a ese viaje, los desplazamientos de los Mozart y sus rutinas de copiado/arreglo podían difuminar la frontera entre composición original, piezas de estudio y repertorio adquirido de otros; una de las razones por las que Solos para violín suele tratarse con cautela en lo relativo a su autenticidad.[1][2]
Carácter musical
Dado que K. 640 está perdido (no se conoce ningún manuscrito conservado ni ninguna edición impresa temprana), no pueden verificarse a partir de pruebas musicales la tonalidad, la duración, el número de movimientos, ni siquiera su instrumentación precisa más allá de “violín”.[1] Aun así, el título sugiere piezas destinadas a exhibir el dominio de un joven intérprete sobre un sonido cantabile, un trabajo básico de pasajes y una articulación sencilla de carácter danzable; habilidades que Mozart estaba cultivando a mediados de la década de 1760, mientras asimilaba de cerca los giros idiomáticos contemporáneos. Más allá de esa inferencia general, cualquier descripción de temas, forma o técnica sería especulativa y conviene dejarla sin formular.
[1] Internationale Stiftung Mozarteum, Köchel Catalogue Online: KV 640 — “Solos for violin” (status, dating, transmission).
[2] Wikipedia: overview of spurious/doubtful Mozart works and common causes of misattribution (context for cautious attribution of lost early works).