Per questa bella mano (Aria para bajo) en re mayor, K. 612
볼프강 아마데우스 모차르트 작

Per questa bella mano (K. 612) de Mozart es una aria de concierto tardía y sumamente original para bajo —terminada en Viena el 8 de marzo de 1791— que empareja al cantante con un contrabajo obbligato de virtuosismo inusual. En un año dominado por proyectos de gran envergadura (La clemenza di Tito, Die Zauberflöte y el Requiem inacabado), esta pieza compacta destaca como un ingenioso y teatral escaparate para dos intérpretes concretos y para el propio contrabajo.[1][2]
Antecedentes y contexto
Las arias de concierto ocupan un lugar particular en la producción de Mozart: piezas vocales independientes concebidas como lucimiento, a menudo escritas para cantantes específicos, que toman el brío de la ópera sin pertenecer a una obra escénica completa. Per questa bella mano (re mayor, K. 612) se inscribe en esa tradición, pero con un giro que la vuelve inconfundible al instante: la voz de bajo se asocia a un contrabajo obbligato, un solista instrumental destacado y no un mero sostén de continuo.[1][3]
El propio catálogo temático de Mozart fecha el aria el 8 de marzo de 1791 e indica que fue escrita “para el señor Görl y Pischlberger”, generalmente entendidos como el cantante Franz Xaver Gerl y el contrabajista virtuoso Friedrich Pischelberger, ambos vinculados al mundo teatral de Emanuel Schikaneder en Viena.[1][4]
En ese contexto vienés tardío, el aria puede sentirse como una ventana al “taller” de Mozart: música a medida, escrita con rapidez y economía, y con un agudo sentido de las personalidades disponibles. Es “menor” solo por su escala, no por su inventiva; de hecho, pocas piezas vocales de finales del siglo XVIII conceden al contrabajo un protagonismo tan frontal.
Texto y composición
La obra es una aria italiana para bajo en re mayor, compuesta en Viena en 1791, el último año de Mozart (tenía 35 años). El texto se abre con “Per questa bella mano” (“Por esta bella mano”), planteando una situación cortesana y teatral: el cantante se dirige a una amada (o benefactora) con gratitud coqueta y con el instinto del cantante para subrayar retóricamente el discurso.[3]
Desde el punto de vista musical, el aria suele transmitirse como un único movimiento (a menudo rotulado Andante) y se conserva completa en partitura.[2] Su orquestación es clásica y práctica, pero la escritura deja el objetivo meridianamente claro: el contrabajo no está simplemente “presente”, sino dramáticamente en primer plano.
Instrumentación (plantilla habitual):
- Maderas: 2 oboes, 2 fagotes
- Metales: 2 trompas
- Cuerdas: violines I y II, viola y un contrabajo solista destacado
- Voz: bajo solista
(Las listas exactas varían ligeramente según la edición y la práctica interpretativa; la idea central —bajo con contrabajo obbligato y orquesta— no lo hace.)[2]
Carácter musical
Lo que hace que Per questa bella mano merezca atención es su audaz replanteamiento del virtuosismo de bajo. El cantante, desde luego, recibe una pieza de lucimiento —graves cálidos, claridad casi de recitado cuando se requiere y un sentido de apostrofe operístico—, pero el contrabajo es tratado como un compañero en pie de igualdad: responde, ornamenta y, por momentos, se lleva la escena con figuraciones rápidas que normalmente corresponderían a un violín o un violonchelo.[4]
Esto es más que una rareza. Mozart comprendía cómo el timbre modela el carácter: la sonoridad del contrabajo puede sonar cómica, solemne o taimadamente seductora según el registro y la articulación. Al colocar ese color en primer plano, crea un diminuto dúo dramático —voz e instrumento— dentro del marco de un aria de concierto. El resultado se siente a la vez teatral (como si estuviera arrancado del escenario) y conscientemente “concertante”, un deleite del clasicismo tardío en el que el virtuosismo se convierte en una especie de diálogo.
Dentro del catálogo vocal tardío de Mozart, el aria también ilumina sus redes prácticas en la Viena de la época. Si Die Zauberflöte revela el genio de Mozart para grandes mundos teatrales y heterogéneos, Per questa bella mano muestra el mismo instinto concentrado en una sola asociación insólita, que sigue sonando fresca precisamente porque pocos compositores del periodo habrían confiado en que el contrabajo “cantara” con tanta evidencia.
[1] Internationale Stiftung Mozarteum, Köchel-Verzeichnis entry for KV 612 (date, place, scoring notes, catalogue wording).
[2] IMSLP work page for K. 612 (movement listing, composition date, instrumentation as commonly catalogued, available editions).
[3] Wikipedia article summarizing K. 612 (genre identification as concert aria, basic context and dating).
[4] Opera Today (August 2016 archive) discussion of *Per questa bella mano* (probable intended performers; Viennese tuning/practical performance considerations; virtuoso obbligato bass writing).