Sonata para violín n.º 29 en La (fragmento; completada por M. Stadler), K. 402
par Wolfgang Amadeus Mozart

La Sonata para violín en La mayor (K. 402) de Mozart es una obra vienesa inacabada de 1782, que suele interpretarse en una versión completada asociada al abbé Maximilian Stadler. Lo que se conserva sugiere que Mozart experimentaba con un diseño en dos partes —un Andante seguido de un Allegro moderato fugado— en un momento en que la sonata vienesa, liderada por el teclado, era central en su proyección pública.
Lo que se sabe
La K. 402 de Mozart se conserva como una sonata inconclusa para violín y teclado (a menudo anunciada hoy como “Sonata para violín n.º 29”) y se vincula con Viena en 1782, cuando Mozart tenía 26 años y acababa de establecerse como virtuoso-compositor independiente. La obra se conoce ampliamente en una versión interpretativa completada (o al menos complementada) por el abbé Maximilian Stadler, contemporáneo de Mozart conocido por sus intervenciones editoriales en piezas inacabadas.[1]
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En la referencia moderna y en la práctica interpretativa, la K. 402 se presenta por lo general en dos movimientos, Andante, ma un poco adagio seguido de Allegro moderato (una fuga), pero este último fue dejado incompleto por Mozart y más tarde se completó en la versión de Stadler. La frontera exacta entre el texto autógrafo de Mozart y las adiciones de Stadler no siempre resulta transparente en la transmisión posterior, una situación ya señalada en comentarios editoriales.[2]
Contenido musical
Tal como se transmite, la sonata empareja un Andante inicial lírico en La mayor con un segundo movimiento más académico y contrapuntístico: una fuga en tempo de Allegro moderato. La yuxtaposición es elocuente. El primer movimiento encaja con el don vienés de Mozart para una melodía equilibrada, de carácter vocal, sobre una textura clara del teclado; el segundo se orienta hacia el contrapunto docto, haciendo que el violín entre en un diálogo más estrecho con la línea del teclado, en lugar de limitarse a acompañar.[1]
Incluso en forma fragmentaria, la K. 402 se sitúa de manera convincente dentro de la producción camerística de Mozart de comienzos de la década de 1780: música pensada para salones y públicos de conciertos por suscripción, pero escrita con la suficiente fineza —especialmente en la escritura para violín— como para recompensar a intérpretes más allá del ámbito amateur. Su autoría mixta en concierto debería escucharse menos como un defecto que como una ventana a la manera en que el círculo de Mozart preservó (y a veces “terminó”) obras que, de otro modo, habrían permanecido en silencio.[2]
[1] Internationale Stiftung Mozarteum, Köchel-Verzeichnis entry for KV 402 (instrumentation, status as uncompleted work, Vienna dating context, Stadler listed for additions).
[2] IMSLP work page for Violin Sonata in A major, K. 402/385e (two-movement layout; notes on incomplete fugue and Stadler completion; edition/transmission details).




