Fuga para cuarteto de cuerda en do mayor, K. 385m
沃尔夫冈·阿马德乌斯·莫扎特

La Fugue for String Quartet in C major (K. 385m) de Mozart es un breve fragmento camerístico de escritura contrapuntística, que por lo general se fecha en Viena en 1782, cuando el compositor, de 26 años, intensificaba su estudio de los estilos “doctos” a la vez que consolidaba un lenguaje clásico recién afirmado. Aunque queda fuera de los ciclos de cuartetos publicados, ofrece una pequeña pero reveladora muestra de Mozart poniendo a prueba la técnica fugada en el medio de dos violines, viola y violonchelo.
Antecedentes y contexto
En 1782 Mozart acababa de asentarse en Viena, se había casado recientemente con Constanze Weber y se sumergía en el contrapunto: una música en la que líneas independientes están concebidas para encajar entre sí con una lógica estricta y, al mismo tiempo, con intención expresiva. Por entonces no solo escribió fugas para teclado y piezas afines, sino que también arregló fugas de J. S. Bach para cuarteto de cuerda (K. 405), lo que sugiere que una interpretación práctica y doméstica pudo ser uno de los contextos probables de estos experimentos.[1]
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K. 385m pertenece a este momento vienés. No está vinculada con seguridad a una ocasión o mecenas concretos como sí lo están las grandes publicaciones camerísticas de Mozart, y se conserva como un movimiento fugado breve e independiente: algo más cercano, por escala, a una pieza de estudio o a un ejercicio de técnica que a un cuarteto “de concierto” de varios movimientos.[2]
Carácter musical
La obra es, como indica su título, una fuga: una textura estrechamente organizada construida a partir de un único sujeto principal que los cuatro instrumentos van retomando sucesivamente. Incluso en su forma fragmentaria, el medio del cuarteto hace que el diseño subyacente resulte inusualmente audible: cada entrada puede “verse” y oírse como una voz diferenciada, mientras que las partes internas (especialmente la viola) aportan el tejido conectivo que convierte un tema en un discurso continuo.
En términos estilísticos generales, la pieza se sitúa cerca del cruce de caminos al que Mozart llegó en 1782: un sentido clásico, atento, de la frase y la claridad puesto al servicio de un procedimiento de inspiración barroca. Escuchada junto a la escritura cuartetística más amplia que pronto culminaría en el ciclo “Haydn” (iniciado más tarde en 1782), K. 385m parece una vista de taller: breve, concentrada y preocupada ante todo por la disciplina del entrelazamiento fugado, más que por un contraste lírico expansivo o por un drama completo de forma sonata-allegro.
[1] EarSense chamber-music overview of Mozart’s Bach fugue arrangements for string quartet (K. 405), dated to 1782 and relevant to Mozart’s contrapuntal work in Vienna.
[2] All About Mozart – “Mozart in 1782” catalogue-style list entry including K. 385m (Fugue for String Quartet), with key, year, and place (Vienna).




