K. 372

Allegro en si bemol para violín y piano (fragmento; finalización de Stadler), K. 372

ヴォルフガング・アマデウス・モーツァルト作

Mozart from family portrait, c. 1780-81
Mozart from the family portrait, c. 1780–81 (attr. della Croce)

El Allegro de Mozart en si bemol mayor (K. 372) es un movimiento fragmentario de una sonata para violín, compuesto en Viena en 1781, conservado solo parcialmente en autógrafo y interpretado habitualmente en una versión completada por el abad Maximilian Stadler (1748–1833) [1]. La pieza ofrece un breve y vívido destello del Mozart de 25 años —recién instalado en Viena— trabajando en el idioma brillante y conversacional de su música de cámara para teclado y violín [1].

Lo que se sabe

La fuente conservada es un fragmento de un movimiento de sonata en si bemol mayor para violín y piano, generalmente fechado en Viena (1781) [1]. La versión que más suele encontrarse hoy incorpora una finalización debida al abad Maximilian Stadler; un detalle revelador es que, al menos en una hoja autógrafa, los últimos pentagramas están en la mano de Stadler y no en la de Mozart, prueba de una intervención editorial directa en el final [2]. Las ediciones modernas y las interpretaciones presentan, por tanto, un texto mixto: el fragmento de Mozart hasta el punto de ruptura y el intento de Stadler de aportar lo que falta [1]. En términos prácticos, las cuestiones de estilo y equilibrio —en especial, cuán concluyentemente se cierran la exposición y la cadencia— dependen de las soluciones de Stadler más que de material de Mozart transmitido con seguridad.

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Contenido musical

Lo que se conserva es un movimiento Allegro en compás de cuatro por cuatro (C) en si bemol mayor, escrito en el medio habitual de la sonata a dúo para teclado con violín [1]. La superficie musical es luminosa e impetuosa, y el violín actúa como socio más que como mero refuerzo: breves figuras melódicas pasan de un instrumento al otro, y la textura remite al mundo del allegro de sonata que Mozart estaba cultivando en Viena, donde la música de cámara refleja cada vez más la retórica de su estilo concertante de mayores dimensiones. Dado que el cierre está suministrado en parte o por completo por Stadler, intérpretes y oyentes deberían entender el final no como prueba documental de la última intención de Mozart, sino como una finalización de gran importancia histórica —y a menudo convincente— que permite que el fragmento funcione en la sala de conciertos [1].

[1] Digital Mozart Edition (Mozarteum): NMA table of contents listing “Movement of a Sonata in B flat … completed by Maximilian Stadler” (K. 400/372a; fragment tradition relevant to K. 372 context).

[2] Henle Blog (2013): discussion of Stadler’s hand in autograph materials; notes that last staves are by Stadler for the “Allegro of a Sonate … Fragment, K. 372,” with shelfmark information.

[3] IMSLP work page for “Allegro in B-flat major, K.372,” noting the fragment status and Stadler completion in editions.